Tendencia/Petroleo
miércoles, 28 de octubre de 2009
Krugman , el “post autista”
Rebelión
Ya en el año 2000 un grupo de estudiantes franceses de economía respaldados por algunos profesores lo habían advertido: la economía se aleja cada vez más de la realidad y está convirtiéndose en una rama de las matemáticas aplicadas. Iniciaron entonces un movimiento con un nombre muy expresivo, “Post-Autistics Economics” (o economía post-autista, en español), en clara alusión a la necesidad de superar lo que ellos consideraban que era el estado de autismo en el que había caído la economía, completamente ensimismada y alejada de los problemas sociales.
El movimiento saltó de Francia y se extendió por el mundo y, como en tantas otras cuestiones, correspondió a los estudiantes galos el honor de haber sido los primeros en denunciar el fiasco intelectual en el que se habían convertido los estudios de economía en aquel país y, por ende, en el resto del mundo.
En su manifiesto (que puede leerse en inglés pinchando aquí) criticaban cuatro grandes tendencias en la evolución reciente de los estudios de economía.
La primera, el tremendo distanciamiento existente entre la teoría económica que se explica en las aulas –que es, fundamentalmente, la teoría neoclásica- y la realidad social: los estudios de economía actuales han dejado de lado el análisis de los comportamientos sociales o el funcionamiento de las instituciones económicas más allá de la empresa. Se está enseñando, por tanto, una teoría económica sin referentes concretos y reales, en la que se sacrifica la utilidad social del conocimiento transmitido y aprehendido en aras de una presunta capacidad de análisis y aplicabilidad universal impropia de cualquier ciencia social que se precie.
La segunda, el uso incontrolado de las matemáticas. Se ha olvidado el carácter instrumental de éstas para convertirlas en un fin en sí mismas, recurriéndose a la formalización y a la construcción de modelos elegantes y de una impecable lógica interna, pero completamente ajenos a la realidad y de dudosa aplicabilidad en un mundo crecientemente complejo que necesita, precisamente, de análisis complejos y no de estilizaciones que antepongan la elegancia matemática a la capacidad explicativa.
La tercera, el dogmatismo en el que han incurrido los estudios de economía como consecuencia de la carencia de pluralismo en la presentación de los enfoques sobre lo económico. En las facultades de economía no se enseña a mirar la realidad desde distintos prismas, desde distintos enfoques económicos (no digamos ya desde distintas disciplinas), a pesar de haberlos, sino que se suele presentar un único enfoque al que se le atribuye capacidad explicativa omnímoda.
Y, por último, hacían un llamamiento a los profesores animándolos a despertarse antes de que fuera demasiado tarde y las aulas quedaran despobladas de alumnos cansados de la distancia que media entre la economía que les estaban enseñando y los problemas y debates del mundo real.
Un llamamiento que terminaba con un grito de rabia: “¡No queremos que nos sigan imponiendo esta ciencia autista!”.
Pues bien, se ve que aquellos alumnos y todos los profesores que los apoyamos fuera y dentro de Francia no iban demasiado desencaminados y que sus demandas son ahora, en términos muy parecidos, retomadas hasta por premios Nobel de Economía.
En concreto, Paul Krugman escribió hace un par de meses un artículo en el New York Times Magazine en el que, textualmente, afirmaba que “Pocos economistas vieron venir la crisis actual, pero este error de predicción no es el problema principal del que adolece la disciplina. Mucho más importante es la ceguera de la profesión ante la posibilidad de que puedan presentarse fallos catastróficos en una economía de mercado. (…), la Economía se extravió porque los economistas, como grupo, confundieron la belleza, encarnada en unas matemáticas deslumbrantes, con la verdad. (…) los economistas volvieron a enamorarse de la vieja e idealizada visión de una economía en la que individuos racionales interactúan en mercados perfectos, visión ataviada esta vez con ecuaciones de fantasía. (…). Desafortunadamente, esta visión romántica y desinfectada de la economía condujo a la mayoría de los economistas a ignorar todas las cosas que pueden ir mal. Cerraron los ojos a las limitaciones de la racionalidad humana que tan a menudo conduce a burbujas y estallidos; a los problemas de las instituciones que pierden todo control; a las imperfecciones de los mercados –especialmente de los mercados financieros- que pueden causar que el sistema operativo de la economía se descomponga de forma repentina e impredecible; y a los peligros generados cuando los reguladores no creen en la regulación. (…). Cuando se trata del problema demasiado humano de las recesiones y depresiones, los economistas necesitan abandonar la pulcra pero errónea solución de asumir que todo el mundo es racional y que los mercados funcionan perfectamente”.
El artículo es mucho más largo y muy interesante (puede leerlo en inglés aquí o en la versión reducida publicada en la prensa española aquí) y pone sobre la mesa, con honestidad y valentía, los grandes problemas que tiene la disciplina. En ese sentido, es muy de agradecer.
Es más, el párrafo que he transcrito se ha convertido en una especie de manifiesto al que se han adscrito ya más de dos mil profesores de economía, entre ellos varios premios Nobel.
Y es que esta crisis ha puesto a la Teoría Económica frente a sus propias miserias; frente a su incapacidad para explicar la realidad que constituye su objeto de estudio; frente a su confianza en unos supuestos teóricos completamente erróneos pero sobre los que se elaboran teorías que son publicadas en revistas académicas que los avalan haciendo pervivir la estafa intelectual en la que vive la Economía.
Todos esos problemas ya los habían avanzado los estudiantes franceses hace casi una década. A ellos nadie les escuchó entonces; probablemente ni siquiera Krugman. Ha llegado esta crisis y muchos de quienes antes los ignoraron, cuando no menospreciaron, se encuentran como reyes que acabaran de descubrir que están desnudos. Su conocimiento se revela tan inútil para explicarnos ocurrido como lo fue para predecirlo y pasa a asimilarse más a la astrología o a la nigromancia que a las ciencias puras.
Si de esta crisis no se aprende nada; si en lugar de taparse las vergüenzas, derrumbar las torres de marfil y ponerse a tejer unas nuevas vestimentas esos economistas se dedican a parchear y remendar esperando que el mundo deje de ser como es para que acabe siendo como ellos quisiera que fuese seguiremos abocados, como disciplina, al desprestigio y nuestro conocimiento será tan útil a la sociedad como el de quien predice el futuro abriéndole las entrañas a una cabra: pura superstición.
Alberto Montero Soler (amontero@uma.es) es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga y puedes leer otros textos suyos en su blog La Otra Economía.
domingo, 25 de octubre de 2009
El dolar, o lo que venga despues
Sistema Digital
A pesar de las masivas intervenciones realizadas por bancos centrales asiáticos para evitarlo, el dólar se deprecia a pasos agigantados en los mercados internacionales.
La caída es la consecuencia de tres factores principales: la debilidad de la economía norteamericana que provoca déficit gemelos y aumentos constantes del endeudamiento, la inyección ingente de dólares que está llevando a cabo la Reserva Federal para estimular a la economía y para tratar de aliviar la descapitalización de la banca y, por último, los movimientos especulativos que llevan a endeudarse en dólares aprovechando que baja su cotización. Y los bancos asiáticos, por su parte, tratan de que no baje más para evitar que se aprecien sus monedas y eso frene aún más sus exportaciones debilitadas por la crisis .
Ambas fuerza se combinan dando lugar a una perturbación cambiaria que en realidad es muy natural que acompañe, como ha pasado en otras ocasiones, a una crisis financiera como la que estamos viviendo.
Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, colaborador habitual de Rebelión, editor de http://www.altereconomia.org/ y miembro del Consejo científico de ATTAC-España. Su web: http://www.juantorreslopez.com/
lunes, 23 de marzo de 2009
El proteccionismo
El SUCRE: frente a la crisis, un proyecto de integración monetaria al servicio de los pueblos
lunes, 16 de marzo de 2009
China se resiste a compartir el salvavidas
IPS Noticias
China se concentrará en asegurarse la estabilidad de su economía antes de considerar siquiera ser el salvavidas de la comunidad internacional, que se hunde por la crisis financiera.
El primer ministro chino Wen Jiabao declaró este viernes, en su única conferencia de prensa prevista par este año, que la prioridad de Beijing será velar por los intereses nacionales.
En la gestión de las enormes reservas de divisas de China, "nuestra primera consideración son los intereses nacionales", afirmó el gobernante en el Gran Salón del Pueblo de Beijing al cierre de la sesión anual de ese órgano legislativo.
Sin embargo, "tenemos que considerar la estabilidad del sistema financiero internacional, pues los dos elementos están relacionados", agregó.
Ante la caída libre de los mercados y la falta de crédito que asfixian cada vez más a las economías de muchos países, los dos billones de dólares de reservas de China son la esperanza del mundo.
Pero el primer ministro chino dejó bien claro que Beijing pone condiciones para extender su mano.
Ante la consulta de si China consideraría aumentar su contribución al fondo de rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI), Wen respondió que ese compromiso debe ser voluntario y en función de las condiciones individuales de cada país.
"Creo que el aumento de contribución al FMI no debe corresponder a un solo país", remarcó, "sino a todos en función de su cuota", aportada a ese organismo multilateral de crédito.
Además expresó claramente su preocupación por la seguridad de las inversiones chinas en Estados Unidos cuando pidió al gobierno del presidente Barack Obama que "cumpla sus promesas de garantía".
"Le prestamos una enorme cantidad de dinero a Estados Unidos", alegó Wen, "y para ser honesto, estoy un poco preocupado". En tanto que mayor acreedor de ese país, China tratará de "evitar los riesgos" y salvaguardar sus propios intereses, aseguró.
China invirtió 696.000 millones de dólares en bonos del tesoro de Estados Unidos al 31 de diciembre.
El primer ministro dedicó una cantidad considerable de tiempo de la conferencia de prensa de dos horas, preparada de antemano, a defender la política de Beijing en el marco de la crisis financiera internacional y señaló que las autoridades estaban dispuestas a tomar medidas adicionales para impulsar su economía, la tercera del mundo.
China tiene "municiones adecuadas" para reforzar la frágil confianza del público y puede aumentar su paquete de estímulo de 585.000 millones de dólares en cualquier momento, aseguró el primer ministro.
Consciente del impacto que la permanente difusión de datos negativos tiene sobre la confianza depositada en el gobierno, Wen subrayó varias veces la necesidad de reforzar ese aspecto.
"La confianza es más importante que el oro y que el dinero", declaró durante la conferencia, televisada a todo el país.
"Lo primero y lo más importante es fortalecer la confianza. Sólo cuando lo hayamos logrado, tendremos más valor y fuerza y recién cuando tengamos valor y fuerza podremos superar las dificultades", sostuvo.
Pero cuatro meses después del anuncio del primer paquete de estímulo, la situación sigue igual de precaria. El producto interno bruto (PIB) creció 6,8 por ciento el año pasado, el más bajo desde 2001 y la mitad del contundente 13 por ciento de 2007.
Las inversiones superaron los pronósticos de 26, 5 por ciento en los primeros dos meses, respecto del mismo periodo del año anterior, pero la caída de las exportaciones significó la peor contracción comercial en muchos años.
El principal indicador de actividad económica de China de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cayó a su nivel más bajo en sus 26 años de historia, superando el bajón de 1989, año de la brutal represión de una manifestación pro democrática en la plaza de Tiananmen.
El Congreso Nacional del Pueblo aprobó este viernes el paquete de estímulo y un déficit presupuestal sin precedentes para este año, a fin de lidiar con la depresión. "Estamos preparados para una crisis prolongada y muy difícil", declaró Wen.
Uno de los "problemas más graves" de la debacle económica para el gobierno chino es el aumento del desempleo.
Unos 11 millones de trabajadores inmigrantes siguen sin empleo tras su regreso a China después del descanso de año nuevo, en enero según el calendario lunar, de acuerdo con estadísticas oficiales divulgadas esta semana.
Al Partido Comunista le preocupa la posibilidad de aumento del descontento social entre inmigrantes y los seis millones de universitarios que se recibirán este año y que no podrán encontrar trabajo.
"El acuerdo alcanzado entre el Partido Comunista y los intelectuales tras las manifestaciones pro democráticas de 1989 parece cada vez más frágil", señaló Ian Buruma, profesor de derechos humanos del Bard College de Nueva York.
Las autoridades les permitieron enriquecerse a cambio de un acuerdo tácito de que se mantuvieran al margen de la política, señaló Buruma esta semana en Beijing. "Pero ese pacto está a punto de romperse pues depende, en gran parte, de la promesa de prosperidad permanente".
Wen Jiabao reafirmó el compromiso del gobierno para lograr que el crecimiento del PIB sea de ocho por ciento este año, aun si las economías de Estados Unidos y Japón se contraen. El objetivo es "difícil, pero posible", si "nos esforzamos lo suficiente", dijo.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Mensaje del XI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo
Los 1 500 participantes de 52 países del mundo reunidos en el XI Encuentro Internacional sobre Globalización y Problemas en Desarrollo, acordaron hacer llegar al Presidente de
"Teniendo en cuenta el complejo contexto internacional actual, se requiere de un análisis profundo y riguroso de la crisis y su impacto en el sector financiero y en la economía real. Su carácter global, hace imprescindible el rediseño del orden económico internacional y la reestructuración de su arquitectura financiera, considerando los intereses de toda la comunidad internacional.
Reconociendo, que cientos de millones de personas en el mundo ya son victimas de la actual crisis y que es previsible el agravamiento de su situación, es preciso impedir que se impongan decisiones conciliadas en círculos selectos y cerrados, cuyas deliberaciones pueden ser, en todo caso, solo un referente más dentro de este gran debate. En este sentido, se advierte sobre el peligro que supone ante la magnitud de los desafíos, recetar políticas y mecanismos económicos y sociales, al margen de la mayoría de los gobiernos y los pueblos.
El proceso de análisis y búsqueda de soluciones que se impone, debe ser inclusivo y, en particular, deberá incorporar activamente y con plenos derechos al conjunto de los países subdesarrollados, sus gobiernos y los movimientos populares. Los participantes en el XI Encuentro Internacional de Economistas declaramos que las Naciones Unidas, es el foro único y legítimo para este empeño, por ello,
Es allí donde deberá promoverse una salida progresiva de la crisis que contemple: la solución de los desequilibrios globales tanto de naciones industrializadas como de las denominadas economías emergentes; la reversión de la perversa distribución del ingreso a nivel internacional; la recuperación del papel del crédito en el fomento del desarrollo y la reestructuración de la institucionalidad comercial y financiera internacional en el marco de un rediseño del orden económico actual".
Dado en Ciudad de
Participantes en el XI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del Desarrollo.
lunes, 9 de marzo de 2009
Fidel cita a Atilio Boron... (excelente documento para comprender la crisis mundial)
Reflexiones de Fidel
Finalizado el evento sobre Globalización y Desarrollo con la presencia de más de 1500 economistas, destacadas personalidades científicas y representantes de organismos internacionales reunidos en La Habana, recibí una carta y un documento de Atilio Boron, Doctor en Ciencias Políticas, Profesor Titular de Teoría Política y Social, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales, PLED, aparte de otras importantes responsabilidades científicas y políticas.
Atilio, firme y leal amigo, había participado el jueves 6 en el programa de la Mesa Redonda de la Televisión Cubana, junto a otras eminencias internacionales que asistieron a la Conferencia sobre Globalización y Desarrollo.
Supe que se marcharía el domingo y decidí invitarlo a un encuentro a las 5 de la tarde del día anterior, sábado 7 de marzo.
Había decidido escribir una reflexión sobre las ideas contenidas en su documento. Utilizaré en la síntesis sus propias palabras:
"...Nos hallamos ante una crisis general capitalista, la primera de una magnitud comparable a la que estallara en1929 y a la llamada ‘Larga Depresión' de 1873-1896. Una crisis integral, civilizacional, multidimensional, cuya duración, profundidad y alcances geográficos seguramente habrán de ser de mayor envergadura que las que le precedieron.
"Se trata de una crisis que trasciende con creces lo financiero o bancario y afecta a la economía real en todos sus departamentos. Afecta a la economía global y que va mucho más allá de las fronteras estadounidenses.
"Sus causas estructurales: es una crisis de superproducción y a la vez de subconsumo. No por casualidad estalló en EEUU, porque este país hace más de treinta años que vive artificialmente del ahorro externo, del crédito externo, y estas dos cosas no son infinitas: las empresas se endeudaron por encima de sus posibilidades; el Estado se endeudó también por encima de sus posibilidades para hacer frente no a una sino a dos guerras no sólo sin aumentar los impuestos sino que reduciéndolos, los ciudadanos son sistemáticamente impulsados, por vía de la publicidad comercial, a endeudarse para sostener un consumismo desorbitado, irracional y despilfarrador.
"Pero a estas causas estructurales hay que agregar otras: la acelerada financiarización de la economía, la irresistible tendencia hacia la incursión en operaciones especulativas cada vez más arriesgadas. Descubierta la ‘fuente de juvencia' del capital gracias a la cual el dinero genera más dinero prescindiendo de la valorización que le aporta la explotación de la fuerza de trabajo y, teniendo en cuenta que enormes masas de capital ficticio se pueden lograr en cuestión de días, o semanas a lo máximo, la adicción del capital lo lleva a dejar de lado cualquier cálculo o cualquier escrúpulo.
"Otras circunstancias favorecieron el estallido de la crisis. Las políticas neoliberales de desregulación y liberalización hicieron posible que los actores más poderosos que pululan en los mercados impusieran la ley de la selva.
"Una enorme destrucción de capitales a escala mundial, caracterizándolo como una ‘destrucción creadora'. En Wall Street esta ‘destrucción creadora' hizo que la desvalorización de las empresas que cotizan en esa bolsa llega casi al 50 %; una empresa que antes cotizaba en bolsa un capital de 100 millones, ¡ahora tiene 50millones! Caída de la producción, de los precios, de los salarios, del poder de compra. ‘El sistema financiero en su totalidad está a punto de estallar. Ya tenemos más de $ 500.000 millones en pérdidas bancarias, hay un billón más que está por llegar. Más de una docena de bancos están en bancarrota, y hay cientos más esperando correr la misma suerte. A estas alturas más de un billón de dólares han sido transferidos desde la FED al cartel bancario, pero un billón y medio más será necesario para mantener la liquidez de los bancos en los próximos años'. Lo que estamos viviendo es la fase inicial de una larga depresión, y la palabra recesión, tan utilizada recientemente, no captura en todo su dramatismo lo que el futuro depara para el capitalismo.
"La acción ordinaria de Citicorp perdió el 90 % de su valor en 2008. ¡La última semana de febrero cotizaba en Wall Street a $ 1.95 por acción!
"Este proceso no es neutro pues favorecerá a los mayores y mejor organizados oligopolios, que desplazarán a sus rivales de los mercados. La ‘selección darwiniana de los más aptos' despejará el camino para nuevas fusiones y alianzas empresariales, enviando a los más débiles a la quiebra.
"Acelerado aumento del desempleo. El número de desempleados en el mundo (unos 190 millones en 2008) podría incrementarse en 51 millones más a lo largo de 2009. Los trabajadores pobres (que ganan apenas dos euros diarios) serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población económicamente activa del planeta. En Estados Unidos la recesión ya destruyó 3,6 millones de puestos de trabajo. La mitad durante los últimos tres meses. En la UE, el número de desempleados es de 17,5 millones, 1,6 millones más que hace un año. Para 2009, se prevé la pérdida de 3,5 millones de empleos. Varios Estados centroamericanos así como México y Perú, por sus estrechos lazos con la economía estadounidense, serán fuertemente golpeados por la crisis.
"Una crisis que afecta a todos los sectores de la economía: la banca, la industria, los seguros, la construcción, etcétera y se disemina por todo el conjunto del sistema capitalista internacional.
"Decisiones que se toman en los centros mundiales y que afectan a las subsidiarias de la periferia generando despidos masivos, interrupciones en las cadenas de pagos, caída en la demanda de insumos, etcétera. EEUU ha decidido apoyar a las Big Three (Chrysler, Ford, General Motors) de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. Francia y Suecia han anunciado que condicionarán las ayudas a sus industrias automotoras: sólo podrán beneficiarse los centros ubicados en sus respectivos países. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que el protectionismo podía ser ‘un mal necesario en tiempos de crisis'. El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, insta a ‘consumir productos españoles.' Barack Obama, agregamos nosotros, promueve el ‘buy American!'.
"Otras fuentes de propagación de la crisis en la periferia son la caída en los precios de las commodities que exportan los países latinoamericanos y caribeños, con sus secuelas recesivas y el aumento de la desocupación.
"Drástica disminución de las remesas de los emigrantes latinoamericanos y caribeños a los países desarrollados. (En algunos casos las remesas son el más importante ítem en el ingreso internacional de divisas, por encima de las exportaciones).
"Retorno de los emigrantes, deprimiendo aún más el mercado de trabajo.
"Se conjuga con una profunda crisis energética que exige reemplazar al actual, basado en el uso irracional y predatorio del combustible fósil.
"Esta crisis coincide con la creciente toma de conciencia de los catastróficos alcances del cambio climático.
"Agréguese la crisis alimentaria, agudizada por la pretensión del capitalismo de mantener un irracional patrón de consumo que ha llevado a reconvertir tierras aptas para la producción de alimentos para ser destinadas a la elaboración de agrocombustibles.
"Obama reconoció que no hemos tocado fondo todavía, y Michael Klare, escribió en días pasados que ‘si el actual desastre económico se convierte en lo que el presidente Obama ha denominado ‘década perdida', el resultado podría consistir en un paisaje global lleno de convulsiones motivadas por la economía.'
"En 1929 la desocupación en EEUU llegó al 25%, al paso que caían los precios agrícolas y de las materias primas. Diez años después, y pese a las radicales políticas puestas en marcha por Franklin D. Roosevelt (el New Deal), la desocupación seguía siendo muy elevada (17 %) y la economía no lograba salir de la depresión. Sólo la Segunda Guerra Mundial puso fin a esa etapa. ¿Y ahora, por qué habría de ser más breve? Si la depresión de 1873-1896, como expliqué, duró ¡23 años!
"Dados estos antecedentes, ¿por qué ahora saldríamos de la actual crisis en cuestión de meses, como vaticinan algunos publicistas y ‘gurúes' de Wall Street.
"No se saldrá de esta crisis con un par de reuniones del G-20, o del G-7. Si una prueba hay de su radical incapacidad para resolver la crisis es la respuesta de las principales bolsas de valores del mundo luego de cada anuncio o cada sanción de una ley aprobatoria de un nuevo rescate: invariablemente la respuesta de ‘los mercados'.
"Según atestigua George Soros ‘la economía real sufrirá los efectos secundarios, que ahora están cobrando brío. Puesto que en estas circunstancias el consumidor estadounidense ya no puede servir de locomotora de la economía mundial, el Gobierno estadounidense debe estimular la demanda. Dado que nos enfrentamos a los retos amenazadores del calentamiento del planeta y de la dependencia energética, el próximo Gobierno debería dirigir cualquier plan de estímulo al ahorro energético, al desarrollo de fuentes de energía alternativas y a la construcción de infraestructuras ecológicas.
"Se abre un largo período de tironeos y negociaciones para definir de qué forma se saldrá de la crisis, quiénes serán los beneficiados y quiénes deberán pagar sus costos.
"Los acuerdos de Bretton Woods, concebidos en el marco de la fase keynesiana del capitalismo, coincidieron con la estabilización de un nuevo modelo de hegemonía burguesa que, producto de las consecuencias de la guerra y la lucha anti-fascista tenía como nuevo e inesperado telón de fondo el fortalecimiento de la gravitación de los sindicatos obreros, los partidos de izquierda y las capacidades reguladoras e interventoras de los estados.
"Ya no está la URSS, cuya sola presencia y la amenaza de la extensión hacia Occidente de su ejemplo inclinaba la balanza de la negociación a favor de la izquierda, sectores populares, sindicatos, etc.
"En la actualidad China ocupa un papel incomparablemente más importante en la economía mundial, pero sin alcanzar una importancia paralela en la política mundial. La URSS, en cambio, pese a su debilidad económica era una formidable potencia militar y política. China es una potencia económica, pero con escasa presencia militar y política en los asuntos mundiales, si bien está comenzando un muy cauteloso y paulatino proceso de reafirmación en la política mundial.
"China puede llegar a jugar un papel positivo para la estrategia de recomposición de los países de la periferia. Beijing está gradualmente reorientando sus enormes energías nacionales hacia el mercado interno. Por múltiples razones que serían imposibles discutir aquí es un país que necesita que su economía crezca al 8 % anual, sea como respuesta a los estímulos de los mercados mundiales o a los que se origine en su inmenso -sólo parcialmente explotado- mercado interno. De confirmarse ese viraje es posible predecir que China seguirá necesitando muchos productos originarios de los países del Tercer Mundo, como petróleo, níquel, cobre, aluminio, acero, soja y otras materias primas y alimentos.
"En la Gran Depresión de los años 30, en cambio, la URSS tenía una muy débil inserción en los mercados mundiales. China es distinto: podrá seguir jugando un papel muy importante y, al igual que Rusia e India (aunque éstas en menor medida) comprar en el exterior las materias primas y alimentos que necesite, a diferencia de lo que ocurría con la URSS en los tiempos de la Gran Depresión.
"En los 30s la ‘solución' de la crisis se encontró en el proteccionismo y la guerra mundial. Hoy, el proteccionismo encontrará muchos obstáculos debido a la interpenetración de los grandes oligopolios nacionales en los distintos espacios del capitalismo mundial. La conformación de una burguesía mundial, arraigada en gigantescas empresas que, pese a su base nacional, operan en un sinnúmero de países, hace que la opción proteccionista en el mundo desarrollado sea de escasa efectividad en el comercio Norte/Norte y las políticas tenderán -al menos por ahora y no sin tensiones- a respetar los parámetros establecidos por la OMC. La carta proteccionista aparece como mucho más probable cuando se la aplique, como seguramente se hará, en contra del Sur global. Una guerra mundial motorizada por ‘burguesías nacionales' del mundo desarrollado dispuestas a luchar entre sí por la supremacía en los mercados es prácticamente imposible porque tales ‘burguesías' han sido desplazadas por el ascenso y consolidación de una burguesía imperial que periódicamente se reúne en Davos y para la cual la opción de un enfrentamiento militar constituye un fenomenal despropósito. No quiere decir que esa burguesía mundial no apoye, como lo ha hecho hasta ahora con las aventuras militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán, la realización de numerosas operaciones militares en la periferia del sistema, necesarias para preservación de la rentabilidad del complejo militar-industrial norteamericano e, indirectamente, para los grandes oligopolios de los demás países.
"La situación actual no es igual a la de los años treintas. Lenin ‘el capitalismo no se cae si no hay una fuerza social que lo haga caer'. Esa fuerza social hoy no está presente en las sociedades del capitalismo metropolitano, incluido Estados Unidos.
"USA, UK, Alemania, Francia y Japón dirimían en el terreno militar su pugna por la hegemonía imperial.
"Hoy, la hegemonía y la dominación están claramente en manos de USA. Es el único garante del sistema capitalista a escala mundial. Si USA cayera se produciría un efecto dominó que provocaría el derrumbe de casi todos los capitalismos metropolitanos, sin mencionar las consecuencias en la periferia del sistema. En caso de que Washington se vea amenazado por una insurgencia popular todos acudirán a socorrerlo, porque es el sostén último del sistema y el único que, en caso de necesidad, puede socorrer a los demás.
"EEUU es un actor irreemplazable y centro indiscutido del sistema imperialista mundial: sólo él dispone de más de 700 misiones y bases militares en unos 120 países que constituyen la reserva final del sistema. Si las demás opciones fracasan, la fuerza aparecerá en todo su esplendor. Sólo EEUU puede desplegar sus tropas y su arsenal de guerra para mantener el orden a escala planetaria. Es, como dijera Samuel Huntington, ‘el sheriff solitario'.
"Este ‘apuntalamiento' del centro imperialista cuenta con la invalorable colaboración de los demás socios imperiales, o con sus competidores en el área económica e inclusive con la mayoría de los países del Tercer Mundo, que acumulan sus reservas en dólares estadounidenses. Ni China, Japón, Corea o Rusia, para hablar de los mayores tenedores de dólares del planeta, pueden liquidar su stock en esa moneda porque sería una movida suicida. Claro está, que esta también es una consideración que debe ser tomada con mucha cautela.
"La conducta de los mercados y de los ahorristas de todo el mundo fortalece la posición norteamericana: la crisis se profundiza, los rescates demuestran ser insuficientes, el Dow Jones de Wall Street cae por debajo de la barrera psicológica de los 7.000 puntos -¡descendiendo por debajo de la marca obtenida en 1997!- y pese a ello la gente busca refugio en el dólar, ¡cayéndose las cotizaciones del euro y el oro!
"Zbigniev Brzezinski ha declarado: ‘estoy preocupado porque vamos a tener millones y millones de desocupados, mucha gente pasándola realmente muy mal. Y esa situación estará presente por un tiempo antes de que las cosas eventualmente mejoren'.
"Estamos en presencia de una crisis que es mucho más que una crisis económica, o financiera.
"Se trata de una crisis integral de un modelo civilizatorio que es insostenible económicamente; políticamente, sin apelar cada vez más a la violencia en contra de los pueblos; insustentable también ecológicamente, dada la destrucción, en algunos casos irreversible, del medio ambiente; e insostenible socialmente, porque degrada la condición humana hasta límites inimaginables y destruye la trama misma de la vida social.
"La respuesta a esta crisis, por lo tanto, no puede ser sólo económica o financiera. Las clases dominantes harán exactamente eso: utilizar un vasto arsenal de recursos públicos para socializar las pérdidas y reflotar a los grandes oligopolios. Encerrados en la defensa de sus intereses más inmediatos carecen siquiera de la visión para concebir una estrategia más integral.
"La crisis no ha tocado fondo", dice. "Nos hallamos ante una crisis general capitalista. Nunca alguna otra fue mayor. La que tuvo lugar entre 1873 y 1896, duró 23 años, se llamó Larga Depresión. La otra muy grave fue la de1929. Duró igualmente no menos de 20 años. La actual crisis es integral, civilizacional, multidimensional."
De inmediato añade: "Es una crisis que trasciende con creces lo financiero, lo bancario y afecta la economía real en todos sus departamentos".
Si alguien toma esta síntesis y la lleva en el bolsillo, la lee de vez en cuando o se la aprende de memoria como una pequeña Biblia, estará mejor informado de lo que ocurre en el mundo que el 99% de la población, donde el ciudadano vive asediado por cientos de anuncios publicitarios y saturado con miles de horas de noticias, novelas y películas de ficción reales o falsas.
Fidel Castro
sábado, 7 de marzo de 2009
Expertos afirman que crisis económica global será larga
Por Prensa -Latina
La Habana, 6 oct (PL) Varios expertos coincidieron hoy aquí en un encuentro internacional sobre globalización, en que la actual crisis económica global será larga y es la mayor desde la gran depresión de 1929.
El director del programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales, Atilio Borón, contrastó que la presente debacle tiene carácter sistémico, a diferencia de aquella.
Agregó que está acompañada de crisis energética, alimentaria, del agua, ambiental y otras complicaciones, y es la más compleja y más dura.
La recuperación no se va a resolver en varios trimestres, como alegremente afirman publicistas defensores del sistema neoliberal, incluso autoridades norteamericanas reconocen que podría extenderse por una década, precisó.
Continúa sin tocar fondo la recesión, y prueba de ello es que las bolsas de valores a escala planetaria siguen cayendo pese a inyecciones de capital, dijo.
Borón llamó a denunciar la verdadera naturaleza y dimensión de la crisis, que los neoliberales tratan de ocultar cuando aseveran que es sólo financiera o bancaria y de la que se saldrá dentro de los moldes del sistema.
El experto hizo esas reflexiones en el Panel en Defensa de la Humanidad, como parte del XI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del desarrollo, que concluye hoy aquí.
Por su parte, Francois Houtar, del Centro Tricontinental, de Bélgica, centró su exposición en el papel de los intelectuales en la construcción de una era de post capitalismo y la transición al socialismo.
En ese sentido destacó la necesidad de crear una conciencia colectiva y un nuevo sujeto histórico, que podría estar constituido, además de los obreros, por campesinos sin tierra, estudiantes, mujeres y otros componentes de la sociedad explotados en esta etapa de globalización neoliberal.
También resaltó el papel positivo desempeñado por los Foros Sociales Mundiales en el surgimiento del factor subjetivo que permita derrotar el sistema de producción prevaleciente.
Disertaron, además, Salim Lamrani, investigador y profesor de Argelia; y Jorge Angel Hernández, presidente de la Asociación de Escritores y Artistas, Villa Clara, Cuba.
viernes, 6 de marzo de 2009
Dinamitar paraisos fiscales
"Hay que dinamitar los paraísos fiscales", ha dicho recientemente ( ABC, 18/02/09 ) el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, D. Strauss-Kahn, poco sospechoso de militar en las filas de los denostados antiglobalización o antisistema. ¿Por qué? ¿Por qué si hasta ayer mismo como quién dice, antes del estallido de la crisis financiera, a nadie en su sano juicio neoliberal se le ocurría cuestionar la existencia de esas lavanderías de dinero sucio, ahora se las quiere dinamitar? ¿Por qué razón que nada tiene que ver con la ética es ahora indispensable suprimirlas?
No es por razones morales, generalmente reñidas con las siempre triunfantes razones pragmáticas. Luego si no es por razones morales, que siempre estuvieron claras aunque fueran ignoradas y aún despreciadas olímpicamente por la razón neoliberal, tendrá que ser por algún motivo que los inesperados dinamiteros consideren esencial. Y el motivo, aunque no lo confiesen abiertamente, es que los paraísos fiscales se han convertido ahora en un obstáculo para la refundación del sistema financiero internacional, porque con ellos escapa del sistema una parte considerable de la riqueza que es absolutamente incontrolable.
Esa situación resultaba tolerable y de hecho era permitida por los Estados durante el auge de la globalización neoliberal, pero ahora cuando la crisis golpea cada día con mayor fuerza al sistema y quiebran las empresas y crece el desempleo y el Estado no puede seguir mirando hacia otra parte como hacía hasta ahora, también ha llegado la hora de que los Estados, en una situación de emergencia del sistema, obliguen a los capitales fugados, evadidos, escondidos en las indecentes madrigueras fiscales a aflorar. Y si no es por las buenas, con benevolentes amnistías fiscales, por las malas, usando la dinamita de la presión política y económica que siempre tuvieron y nunca quisieron emplear.
En definitiva, los paraísos fiscales son una licencia, un lujo que hoy el sistema no se puede permitir. Cuando la falta de liquidez del enloquecido sistema financiero neoliberal agrava lo que ya se ha convertido en una crisis productiva, es necesario rescatar la riqueza que permanece oculta en los paraísos fiscales.
Es indispensable si se quiere instaurar un modelo de arquitectura financiera regulada sin excepciones. Es indispensable si los Estados quieren recuperar unos recursos sin los que difícilmente podrán tratar de reanimar la decaída actividad productiva. Es indispensable si se quiere contener la rabia, la cólera creciente de quienes desempleados, empobrecidos contemplan con indignación la insolidaridad de aquellos que cobijan sus inconfesables fortunas en los santuarios consentidos de los paraísos fiscales.
jueves, 5 de marzo de 2009
EEUU, ¿nacionalizar los bancos?
La Jornada
Estados Unidos parece encaminarse a la nacionalización de buena parte del sistema bancario. Pero Obama prefiere no oír hablar del tema, y parece que su equipo tiene prohibido pronunciar las sílabas malditas: na-cio-na-li-za-ción.
Sin embargo, en materia de bancos es posible que ese sea el único camino, porque hasta el momento nada parece estar funcionando. Ayer los mercados se desplomaron por el temor de que nada de lo que planea hacer Obama dará resultado: es probable que su paquete de estímulo fiscal (de 787 mil millones de dólares) no sea suficiente para darle a la economía estadunidense los electrochoques que necesita.
Lo cierto es que el crédito sigue sin fluir: es claro que el primer paquete de rescate bancario no tuvo el resultado esperado. Era de esperarse porque la ayuda no llevaba condiciones: los banqueros podían hacer lo que quisieran con esos recursos. Y como en plena crisis las operaciones de crédito son arriesgadas, no es sorprendente que los dichosos banqueros se hayan dedicado a todo menos a prestar.
Obama podría incluso ofrecer una nacionalización temporal. Dentro de unos años, cuando ya se tenga un nuevo sistema regulatorio, los bancos serían reprivatizados. Y se podría recurrir a esquemas redistributivos muy interesantes para recolocar a los bancos en el sector privado. Uno consistiría en distribuir el valor de las acciones de estos bancos entre los causantes: después de todo, es con su dinero que se pudieron recapitalizar y sanear esos establecimientos.
Pero Obama se opone diciendo que el costo de una nacionalización sería muy elevado. Eso es discutible. De hecho, si a costos vamos, hay que notar que de septiembre a enero la Reserva Federal aumentó su hoja de balance en 1.2 billones de dólares y ahora se niega a revelar los nombres de las instituciones beneficiarias. Es claro que el costo del rescate ya supera lo autorizado por el Congreso y la transparencia es nula. Varios circuitos de la economía estadunidense han recibido una fuerte inyección de liquidez en estos meses. En algún momento, todo esto va a revertirse, con presiones inflacionarias difíciles de controlar. Obama podría lamentarse de no haber nacionalizado los bancos cuando podía.
La explosión del desempleo
Le Monde Diplomatique
Hay que repetirlo: la crisis aún no ha tocado fondo. Y las próximas noticias van a ser peores. Las Bolsas siguen desplomándose. Los planes de rescate fracasan uno tras otro. No impiden que las principales economías del mundo -Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, España- entren en recesión. Grandes o pequeños, los bancos se hallan en situación objetiva de quiebra. Si no se nacionaliza la banca urgentemente y en bloque, el sistema financiero occidental podría perecer. Lo más grave es que esta nueva fase de la crisis arrastrará a algún país en su caída. Por ejemplo: Irlanda, inmersa en una grave recesión, con un sector bancario muy vapuleado y un déficit público que podría elevarse hasta el 11% del PIB. Otros países (Letonia, Estonia, Ucrania, Pakistán) podrían declararse en quiebra. El huracán económico se ha llevado por delante una cuarta parte de la riqueza mundial. Y está provocando, en casi todo el planeta, el cierre de fábricas, la explosión del desempleo, una escalada proteccionista y la radicalización de las protestas sociales.
Causa de pobreza, de angustia y de exclusión, la lepra del desempleo se extiende. En Estados Unidos, la recesión ha destruido 3,6 millones de puestos de trabajo, a un ritmo nunca visto. La mitad durante los últimos tres meses. El total de parados ya asciende a 11,6 millones. Y firmas gigantes como Microsoft, Boeing, Caterpilar, Kodak, Pfizer, Macy's, Starbucks, Home Depot, SprintNextel o Ford Motor planean desprenderse de 250.000 asalariados en 2009. La confianza de los consumidores se ha desplomado. En China, la caída de las exportaciones provoca el hundimiento de la producción fabril y despidos masivos. Más de 20 millones de trabajadores venidos del campo han perdido su empleo. En la India, entre octubre y diciembre de 2008, medio millón de puestos de trabajo se destruyeron. En Francia, una cifra resume la magnitud del seísmo: el número de horas de paro forzoso pasó de 200.000 en enero de 2008 a 13 millones en diciembre (1). Ya hay más de 2,5 millones de desempleados. Y para los menores de 25 años, el aumento de la tasa de paro alcanzó, en 2008, el 20%... En España, durante el pasado mes de enero, el número de despidos aumentó en casi 200.000 personas; y el total de desocupados sobrepasa ya los 3.320.000. En 2009, el paro afectará a unos 850.000 trabajadores más, con lo cual la suma de parados superará los cuatro millones... Más de 827.000 hogares cuentan con todos sus miembros desempleados... En la UE, el número de parados es de 17,5 millones, 1,6 millones más que hace un año. Y para 2009, se prevé la pérdida de 3,5 millones de empleos. En 2010, la desocupación escalará hasta el 10% de la población activa. En Sudamérica, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2009, se registrará un aumento de 2,4 millones de desempleados. Si bien los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay), así como Venezuela, Bolivia y Ecuador, podrían capear el temporal, varios Estados centroamericanos, México y Perú, por sus lazos con la economía estadounidense, sufrirán. El director general de la OIT, Juan Somavía, estima que el número de desempleados en el mundo (190 millones en 2008) podría incrementarse en 51 millones más a lo largo de 2009. Y recuerda que los trabajadores pobres (que ganan apenas dos euros diarios) serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población activa mundial (2). La brutal explosión del desempleo provoca naturalmente el retorno del nacionalismo económico. Rusia ha decidido elevar el gravamen para los coches importados y ha introducido aranceles a la carne de ave y de cerdo. Ecuador lo ha hecho para los teléfonos móviles y el material de transporte. La India ha anunciado que prohibirá durante seis meses la importación de juguetes de China. Argentina e Indonesia han creado nuevos aranceles para limitar algunas importaciones. Grecia ha prohibido a sus bancos que socorran a las sucursales en otros países balcánicos. EEUU ha decidido apoyar a las Big Three (Chrysler, Ford, General Motors) de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. No ayuda a las multinacionales extranjeras (Toyota, Kia, Volkswagen, Volvo) instaladas en su territorio. Francia y Suecia han anunciado que condicionarán las ayudas a sus industrias automotoras: sólo podrán beneficiarse los centros ubicados en sus respectivos países. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que el protectionismo podía ser "un mal necesario en tiempos de crisis". El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, insta a "consumir productos españoles". Y en Alemania, gran país exportador, una reciente encuesta reveló que el 78% de los empresarios de PYME eran favorables a medidas protectionistas (3). Este auge del nacionalismo económico está provocando brotes de xenofobia. En Reino Unido, uno de los países más golpeados por la crisis, con unas previsiones de reducción de la actividad del 2,8%, miles de obreros del sector de la energía, gritando la consigna " UK jobs for British workers! " ("Empleos británicos para trabajadores británicos"), se declararon en huelga contra la contratación de trabajadores portugueses e italianos en las obras de la refinería Total de Lindsey (Lincolnshire). Al mismo tiempo, en ese mismo país, cientos de miles de polacos eran "invitados" a regresar a su tierra natal. Igual en Irlanda, donde el sentimiento antipolaco crece a medida que aumenta el índice de desempleo. En Italia se está expulsando sin miramientos a los rumanos. Y en todas partes se cuestiona el derecho de residencia de los inmigrantes legalmente establecidos (léase, p. 3, el artículo de Javier de Lucas ). En numerosos países, grandes empresarios o banqueros que reclaman a gritos -y obtienen del Estado- ayudas millonarias, se aprovechan de la crisis para despedir a mansalva y reducir costes. Una actitud que, en el actual contexto de crecimiento descontrolado del desempleo, enfurece. Por eso se multiplican las protestas sociales. Las turbulencias ya han causado la caída de los Gobiernos de Bélgica, Islandia y Letonia. Se han registrado manifestaciones en Francia, con una huelga nacional el 29 de enero, enfrentamientos violentos en Guadalupe y una nueva jornada nacional de acción prevista para el 19 de este mes. Los países más vulnerables de la UE: Hungría, Bulgaria, Grecia, Letonia, Lituania... también han registrado protestas y disturbios más o menos violentos. Para los ciudadanos, el desempleo es una de las peores formas de represión; una demostración en carne propia de la violencia del capitalismo. Por eso la rabia. Se avecinan tiempos sombríos. El concepto de crisis no alcanza a explicar el momento que estamos viviendo. Un cambio de era. Una mutación de valores. ¿Una esperanza de justicia y de progreso?
La Ideología del libre comercio. Por Juan Torres Lopez - Rebelion
Recurre a la ciencia económica para argumentar del modo más solemne sus planteamientos y dice: "La teoría económica al uso ha demostrado que un mundo informado por el libre comercio ofrece garantías de un resultado económico superior al de un mundo dominado por barreras al comercio".
Sencillamente, porque lo que les conviene a los poderosos es protegerse ellos y obligar a que los demás renuncien a cualquier forma de protección.
De esa forma es como se han podido quedar con los mercados a donde antes no llegaban. Y ahora, cuando ya los controlan todos, dicen que por fin van a abrirse y que renunciarán al proteccionismo. Ahora que ya no tienen competencia ninguna porque han arruinado a los productores a los que han venido cerrando las puertas durante decenios.
Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada (Universidad de Sevilla).
Su página web: http://www.juantorreslopez.com
lunes, 12 de enero de 2009
Crisis económica o crisis de una civilización
Trasversales
Estamos ante una crisis que puede parecerse a una de las habituales cíclicas del sistema capitalista, pero que puede ser sobre todo un mensaje que nos llega desde el futuro.
Una crisis que comienza con el hundimiento de las hipotecas basura en Estados Unidos, con sus efectos sobre los bancos de todo el mundo y la paralización de los préstamos.
Una crisis que comienza en el sistema financiero y que muestra que éste vive al borde del abismo. La gente pide préstamos, los recibe sin garantías y se venden posteriormente en escalada entre diferentes entidades financieras. Nadie controla el proceso y cuando los préstamos dejan de devolverse el sistema entra en colapso.
Siendo importante la crisis financiera, y, aunque diversa, sintomática de las crisis cíclicas del capitalismo, creo que puede ser mucho más decisiva la crisis ecológica.